martes, 4 de diciembre de 2018

Reseña: 1280 almas



Título: 1280 almas


Autor: Jim Thompson


Género: Novela negra, sátira.


Sinopsis: El sheriff de un pequeño pueblo se llama Nick Corey, siempre está dispuesta a ayudar, parece que nunca tiene opinión y es arrastrado por las órdenes de su mujer y su amigo. A pesar esto, él lo único que hace en su trabajo es dormir, pasear, charlas con sus conciudadanos y aparentar ser el sheriff. El problema de su idílica y tranquila vida aparece cuando le sale competencia para ser el sheriff del pueblo. ¿Qué hará en ese caso el simpático Sheriff?





Mi opinión:





La vida de Nick sería la vida deseada de muchos, a pesar de mostrarse distraído, tonto y manipulable en esta novela (bastante corta para mi gusto) muestra a un psicópata dispuesto a hacer lo que sea necesario para conseguir lo deseado, mentir, manipular, matar no es nada. Él se podría resumir en una frase dicha por él:
 “Que yo ponga la tentación delante de la gente no quiere decir que se tenga que pecar”




Lo pero es quél nunca hace nada pero lo orquesta de una manera brutal cuyo resultado es la de él consiguiendo lo que quiere y al resto que le zurzan.





Hay asesinatos, mentiras, adulterio, machismo pero para mí lo peor ha sido el racismo.


En una conversación Nick se metió en una conversación en la que se debatía que los negros no tenían alma. Yo me quedé con ojos como platos ante esta frase:
“Mira Nick: la cantidad de mil doscientos ochenta comprende también a los negros, porque lo leguleyos yanquis nos obligan a contarlos, pero los negros no tienen alma (…) porque no son personas, son negros, solo negros”.





Esto sólo es la punta del iceberg, en la novela hay una crítica constante y es que a mi parecer todos salvo el protagonista es idiota:

“A veces pienso que quizá ésa sea la causa de que no progresemos tanto como en otras partes de la nación. La gente pierde tantas horas de trabajo linchando a los demás y gasta tanto dinero en sogas, gasolina, alcohol y otras cosas superfluas que queda muy poco para fines prácticos.”





O esta que se me puso la piel de gallina:

“Niñas indefensas que gritaban cuando sus propios padres se metían en la cama con ellas. Hombres que maltrataban a sus mujeres, mujeres que suplicaban piedad. Niños que se meaban en la cama de miedo y angustia, y madres que los castigaban dándoles a comer pimienta roja. Caras ojerosas, pálidas a causa de los parásitos intestinales, manchadas a causa del escorbuto. El hambre, la insatisfacción continua, las deudas que traen siempre los plazos. El cómo comeremos, el cómo dormiremos, el cómo nos taparemos el roñoso culo. El tipo de ideas que persiguen y acosan cuando no se tiene más que eso y cuando se está mucho mejor muerto, Porque es el vacío el que piensa, y uno se encuentra ya muerto interiormente; y lo único que se hace es propagar el hedor y el hastío, las lágrimas, los gemidos, la tortura, el hambre, la vergüenza de la propia mortalidad. El propio vacío."




Si tenéis estómago para el cinismo y el humor negro para leerla lo recomiendo,a pesar que el final me quedase pensando con ganas de más y resultase que su frase final era una pista sobre lo que estaría dispuesto a hacer, ya que con 167 páginas y una muestra sobre los lados oscuros y claros de nuestro protagonista eran suficientes.